La guerra de las ondas

Coment谩bamos hace unos meses el error garrafal que hab铆a cometido la Cadena Ser carg谩ndose al director de Carrusel Deportivo, Paco Gonz谩lez, por razones que, conforme pasa el tiempo, se antojan m谩s incomprensibles (o m谩s 鈥渢e despido por mis cojones, que a chulo no me gana nadie y aqu铆 el directivo con mando en plaza soy yo鈥 por parte de Daniel Anido). Paco Gonz谩lez llevaba toda su vida, casi literalmente, en la SER, haci茅ndolo, adem谩s, muy bien y con buenos resultados de audiencia, con lo que nos lo cargamos de mala manera y a otra cosa. Empresa 2.0 en estado puro.

Afortunadamente, como tambi茅n coment谩bamos, el siniestro capitalismo de mercado del siglo XXI a煤n tiene una 煤ltima cortapisa, en lo que concierne al periodismo: las estrellitas 鈥搚 s贸lo ellas- tienen suficiente predicamento como para buscarse la vida por su cuenta y abrirse otras puertas. El periodismo en Espa帽a funciona como la Liga espa帽ola: para el poderoso todo, para el desvalido nada; y por eso a Paco Gonz谩lez se lo rifaron una vez despedido, y por eso ha conseguido sin problemas un buen acuerdo nada menos que en la cadena COPE, archienemiga at谩vica de la SER por los contratos publicitarios y la agitaci贸n chabacana en las ondas.

Pero Paco Gonz谩lez, 鈥渆l poderoso鈥, no s贸lo se ha ido 茅l a la COPE, sino que se ha llevado consigo a la mayor铆a de sus colaboradores y a buena parte de su cartera de anunciantes, dejando a la SER en cuadro. Y, por supuesto, no se han inventado nada raro en la COPE, sino que han hecho, exactamente, el mismo programa que hac铆an en la SER, mientras esperan la llegada de Manolo Lama, que por lo visto aterrizar谩 en la COPE all谩 por el mes de noviembre (intent贸 irse antes, pero聽 鈥dicen los confidenciales de Internet, y por una vez, a la vista de que tambi茅n se intuye lo mismo de lo que dijo Paco Gonz谩lez en su presentaci贸n en la COPE, habr谩 que creerles- en la SER le amenazaron con llevarle a los tribunales, as铆 que esperar谩 a que se acabe su contrato). De manera que la SER habr谩 perdido en espacio de unos meses al conductor de su programa deportivo l铆der, al t铆o de los anuncios (que, m谩s all谩 de lo cargante que resulte, tambi茅n es 鈥渆l t铆o de los anunciantes鈥), a su mejor narrador y a un mont贸n de colaboradores que llevaban a帽os, a menudo d茅cadas, en su puesto, con los contactos, experiencia, etc., que ello comporta.

A cambio, tienen el nuevo Carrusel Deportivo, que comenz贸, al igual que la andadura de Gonz谩lez en la COPE, este fin de semana, con la final de la Supercopa de Europa y el inicio de la temporada de Liga. Inenarrable. Para hacerles entender c贸mo es, tendr茅 que retrotraerme a 1996. En aquella 茅poca yo estaba en Par铆s, disfrutando de una beca Erasmus. Viv铆a en una residencia en la que hab铆a bastantes espa帽oles, la mayor铆a, como yo, aficionados al f煤tbol. Adem谩s, fue el a帽o m谩gico de Bosman, de Capello y de la debacle del Zaragoza, que se peg贸 todos los meses que estuve en Par铆s en posici贸n de descenso, as铆 que mi grado de motivaci贸n fue, como pueden imaginarse, bastante alto.

Por desgracia, en las radios de que dispon铆amos s贸lo se pillaba Radio Nacional de Espa帽a. Lenta, aburrida, monocorde. Sin chispa, sin an谩lisis, sin diversi贸n, sin nada: 隆aquello parec铆a un programa cultural! Tal fue nuestro grado de desesperaci贸n que dos cordobeses cedieron a los encantos (casi inexistentes; siento decirlo as铆, pero es que as铆 era) de una inglesa que era su vecina de habitaci贸n y dispon铆a de una radio potent铆sima, un lujo que pillaba la SER y la COPE con toda nitidez, con tal de que nos dejase su radio los domingos por la tarde.

De hecho, la cosa, que deber铆a pasar a los anales del machismo espa帽ol, lleg贸 a racionalizarse much铆simo: los dos cordobeses se turnaban, semana s铆, semana no, en pasar el s谩bado por la noche con la susodicha, para luego aparecer triunfalmente, el domingo a mediod铆a, con el radiocassette 鈥淧remium deluxe鈥 que nos permit铆a huir, una semana m谩s, del aburrimiento plomizo de RNE. Todo muy c贸modo, sobre todo para los que no entr谩bamos en el turno pac铆fico y nos limit谩bamos a disfrutar de Carrusel el domingo.

Pues bien, el 鈥渘uevo鈥 Carrusel es m谩s o menos eso: un programa plano, sin rasmia, pero que al mismo tiempo muestra ya un incipiente toque progre-guay 鈥淐adena SER鈥 bastante repugnante. Maniobra genial, en suma, de Daniel Anido: ten铆a un programa l铆der indiscutido, con audiencias millonarias, y ahora la SER ha dejado de controlar los deportes. Habr谩 que ver cu谩l es la cuant铆a del descenso de audiencia, pero se me antoja bastante claro que va a ser importante. 隆Pobre Cebri谩n, lo que va a tener que currarse el pr贸ximo EGM para tapar agujeros!



Reflexiones sobre la ense帽anza en Espa帽a

Siempre he admirado profundamente la labor de los profesores de ense帽anzas medias y los maestros de primaria; no en vano su trabajo es mucho m谩s importante, y tiene m谩s m茅rito, que el que hacemos desde la Universidad, a la que yo me dedico. En parte estas convicciones me vienen de observar la trayectoria, a lo largo de m谩s de treinta a帽os de dedicaci贸n, de una excelente profesional, trabajadora, comprometida con sus alumnos y con la educaci贸n p煤blica, y sobre todo profundamente humana.

Estoy hablando de mi madre, as铆 que pueden figurarse Ustedes que muy imparcial no soy, pero lo bueno es que cuando uno ya lleva unos cuantos a帽os dedicado a la ense帽anza (con el matiz un tanto f谩ustico - siniestro de que t煤 envejeces, pero tus alumnos siempre tienen la misma edad) va encontr谩ndose con antiguos alumnos, y seg煤n c贸mo te recuerdan en tus clases, as铆 te tratan. La ciudad de Valencia est谩 plagada de antiguos alumnos del IES San Vicente Ferrer y la Escuela Superior de Arte Dram谩tico que atestiguan, mejor que nada que pueda decir yo, el cari帽o que profesan a mi madre.

Todo esto viene a cuento de que mi madre acaba de jubilarse y, como resumen de su trayectoria profesional, ha publicado en su blog este texto, “Reflexiones sobre la ense帽anza en Espa帽a“, que no puedo menos que recomendarles. Espero que les guste.



Libro “El ecosistema comunicativo valenciano”

Recientemente ha salido publicado, en la editorial Tirant lo Blanch, el libro “El ecosistema comunicativo valenciano. Caracter铆sticas y tendencias de la primera d茅cada del siglo XXI“. El libro es producto de los esfuerzos de 25 personas que he tenido el placer de coordinar. El objetivo de este trabajo es ofrecer un panorama general del sector de la comunicaci贸n en la Comunidad Valenciana, que obviamente ha sufrido cambios significativos en la 煤ltima d茅cada.

En un principio surgi贸 como uno de los resultados del grupo de investigaci贸n sobre medios digitales valencianos que me encargo de coordinar, pero ante el alcance del trabajo buscamos la participaci贸n de compa帽eros de otras universidades p煤blicas valencianas. Y el resultado, aunque est谩 un poco feo que yo lo diga, ha quedado genial:

ecosistemacv.jpg

Para resumir sus contenidos, me permitir谩n que me intertextualice a m铆 mismo:

Dada su naturaleza, el libro est谩 compuesto por cap铆tulos que pueden leerse independientemente, y que se estructuran en torno a dos grandes bloques. En el primero de ellos, compuesto por cinco cap铆tulos, se busca elaborar, desde diversas perspectivas (hist贸rica, ling眉铆stica, jur铆dica, identitaria, pol铆tica, …)/ una visi贸n de conjunto de la evoluci贸n y el estado de las cosas en la Comunidad Valenciana en la 煤ltima d茅cada.

El segundo bloque, que consta de siete cap铆tulos, tiene por objeto realizar un an谩lisis espec铆fico de cada uno de los sectores en los que podemos encuadrar la comunicaci贸n en el contexto valenciano: la prensa; la radio; la televisi贸n; los medios digitales; los gabinetes de comunicaci贸n; la industria cultural; y la configuraci贸n de grupos medi谩ticos de vocaci贸n multimedia.

El libro puede comprarse (en versi贸n papel o digital) desde la web de la editorial. Adem谩s, en Tirant nos han permitido publicar online dos cap铆tulos enteros, los correspondientes a las pol铆ticas de la comunicaci贸n en la Comunidad Valenciana y a los medios digitales valencianos. A continuaci贸n reproduzco el esquema completo, para que se hagan una idea, con sendos enlaces a los documentos en pdf de estos cap铆tulos:

Pr贸logo: JOSEP LLU脥S G脫MEZ MOMPART

Introducci贸n: GUILLERMO L脫PEZ GARC脥A

1. Medios, pol铆tica y sociedad: historia de una d茅cada, 2000-2010: FRANCESC ANDREU MART脥NEZ GALLEGO

2. La comunicaci贸n en la Comunidad Valenciana y su contexto: JOS脡 MAR脥A BERNARDO, JOS脡 VICENTE G脕MIR y FRANCESC MART脥NEZ SANCHIS

3. Identidades, culturas y lenguajes: 脌LVAR PERIS BLANES, MAR IGLESIAS GARC脥A y NATALIA PAP脥 G脕LVEZ

4. El marco jur铆dico del mercado audiovisual valenciano en tiempos de transformaci贸n: ANDR脡S BOIX PALOP

5. Las pol铆ticas de comunicaci贸n en la Comunidad Valenciana en el contexto de la digitalizaci贸n: ANDREU CASERO y GUILLERMO L脫PEZ GARC脥A

6. La prensa en la Comunidad Valenciana: peri贸dicos tradicionales, gratuitos y medios 茅tnicos: JOS脡 LUIS GONZ脕LEZ, FRANCESC MART脥NEZ SANCHIS, MONTSERRAT JURADO y HUGO DOM脡NECH

7. El medio radiof贸nico valenciano: evoluci贸n hist贸rica, estructura comunicativa y perspectivas de futuro: MANUEL DE LA FUENTE SOLER y SANDRA SANDALINAS

8. La televisi贸n en la Comunidad Valenciana: 脌LVAR PERIS BLANES, J脡SSICA IZQUIERDO e IGNACIO LARA

9. Cibermedios y web 2.0: GUILLERMO L脫PEZ GARC脥A, JOS脡 LUIS GONZ脕LEZ, MAR IGLESIAS GARC脥A, DOLORS PALAU, HUGO DOM脡NECH y TOM脕S BAVIERA PUIG

10. Gabinetes de comunicaci贸n: GERM脕N LLORCA ABAD Y MAR IGLESIAS GARC脥A

11. La industria cultural valenciana: diversi铿乧aci贸n y crisis: GUILLERMO L脫PEZ GARC脥A, MANUEL DE LA FUENTE SOLER, GERM脕N LLORCA ABAD y EMILIO S脕EZ SORO

12. Convergencia de medios en la Comunidad Valenciana: casos y estrategias predominantes: JOS脡 ALBERTO GARC脥A AVIL脡S y MIGUEL CARVAJAL

Quisiera desde aqu铆 agradecer聽 a todos los autores su esfuerzo, as铆 como a la editorial Tirant lo Blanch, que ha sido extraordinariamente diligente y eficaz en la edici贸n y distribuci贸n del libro.

Actualizaci贸n 08/06: A continuaci贸n pongo la entrevista que 脫scar Garc铆a me hizo para lasprovinciastv.es:



Crisis, izquierda medi谩tica y d茅ficit de representatividad

Que quede claro, antes de nada: las medidas de Zapatero no son s贸lo vergonzosas 鈥渆n s铆鈥, pues cabr铆a discutir si los funcionarios y los pensionistas deber铆an ser los principales perjudicados por la explosi贸n de una burbuja de la que apenas se beneficiaron en su d铆a (el funcionario tiene su sueldazo de 1500 euros garantizados en plena crisis, pero tambi茅n lo ten铆a en 2005, cuando la gente, no s贸lo los empresarios, sino muchos trabajadores, se compraban terceras y cuartas viviendas, las revend铆an, levantaban 5000 o 6000 euros limpios al mes o m谩s y renovaban el BMW constantemente). Son vergonzosas, sobre todo, por la pat茅tica demostraci贸n de cobard铆a, no s贸lo de impotencia, de cobard铆a, de absoluta sujeci贸n a los fundamentos del poder econ贸mico que ha generado esta crisis y ahora se presenta, dos a帽os despu茅s, con las recetas para superarla, por parte de quien se presentaba como palad铆n de los humildes.

Puede que venirles a Ustedes a estas alturas con las famosas medidas de Zapatero para combatir el d茅ficit podr铆a resultar m谩s que redundante. A fin de cuentas, ya se ha explicado sobradamente, en sendos art铆culos de LPD y en sus comentarios, por qu茅 es una verg眉enza lo que se ha hecho y qu茅 podr铆a hacerse en lugar de ello. Sin embargo, s铆 que querr铆a deternerme brevemente sobre una cuesti贸n en absoluto menor: el pacto de silencio period铆stico, al m谩s puro estilo Familia Real, que en torno a las vergonzosas medidas llevadas a cabo por Zapatero ha urdido la supuesta 鈥渋zquierda medi谩tica鈥.

Cabr铆a suponer que un presidente que deja caer todo el peso de la crisis sobre los funcionarios, los pensionistas y la ayuda al desarrollo, mientras rebaja el Impuesto de sociedades, se gasta todo su margen de maniobra en apuntalar el ladrillo durante unos meses y se esfuerza en garantizar hasta el infinito la solidez de la banca espa帽ola, deber铆a recibir alg煤n tipo de contestaci贸n social. Parte de esa contestaci贸n, en teor铆a, deber铆a provenir de los medios de comunicaci贸n que, por su orientaci贸n, por el p煤blico que buscan y por los continuos brindis al sol reivindicando su profesi贸n de fe izquierdista que hacen sus principales voceros, tradicionalmente se erigen como principales representantes de la izquierda en este pa铆s. Esto es, mayormente: PRISA y Globomedia (La Sexta 鈥 P煤blico).

Pero pretender eso ser铆a vivir, como Marge Simpson, en la casa de la Gominola de la calle de la Piruleta, en pleno Pa铆s Feliz. Los medios espa帽oles est谩n para defender a muerte una trinchera, que para algo les paga, y si se desv铆an del camino ser谩 s贸lo porque sus mentores pol铆ticos no les ajuntan moment谩neamente y les escamotean sus derechos audiovisuales. Para lo dem谩s, ellos, como el Gobierno, como la sociedad, tambi茅n arriman el hombro, en una estrategia de 鈥渆xplicaci贸n鈥 de las medidas que se basa en un triple eje:

- Pobre hombre, qu茅 pesada carga lleva. Zapatero es, fundamentalmente, un buen t铆o, que cree en lo que hace. Y, oye, progre hasta el l铆mite. 隆Qu茅 progre es! Es tan progre que, si pudiera hacer sus comparecencias en el Congreso bailando alguna danza ind铆gena reivindicativa de algo, lo har铆a. Pero no ha tenido m谩s remedio que hacer esto, y mira c贸mo sufre, mira c贸mo le duele a 茅l, tan progre, tomar medidas perjudiciales para la gente humilde a la que lleva a帽os, qu茅 digo a帽os, d茅cadas, toda su vida defendiendo. Esto le han obligado a hacerlo desde fuera, los p茅rfidos extranjeros, el nacionalsocialismo internacional, la banca y el gran capital (en cuanto a lo que dice esto sobre la estatura pol铆tica de Zapatero no entran mucho, claro)

- Es un ejercicio de responsabilidad: hab铆a que hacerlo. La cosa, amigo izquierdista, estaba muy mal. Y todos lo sab铆amos. Zapatero tambi茅n, y aunque durante a帽os ha intentado, con sus propias manos, sostener el Estado del Bienestar del que todos nos enorgullecemos, hab铆a que apretarse el cintur贸n para no fenecer. Zapatero demuestra, una vez m谩s, que es un estadista al que no le pesa adoptar medidas doloros铆simas, perjudiciales electoralmente, si es en pro del bien com煤n y, sobre todo, de la causa com煤n de la izquierda espa帽ola. Claro que en esta evaluaci贸n suelen dejarse en el tintero un par de cosillas sin importancia (se olvidan de que fue 茅l quien se neg贸 a adoptar medidas de alguna clase durante a帽os, y sobre todo se olvidan, como ya hemos dicho, que tal vez habr铆a que enjuiciar si son estas las medidas m谩s adecuadas y, en particular, m谩s progresistas).

- Todos unidos ante la adversidad鈥 Menos el PP, que hay que ver lo malo que es siempre. Y as铆 alimentan a la bestia hooligan que todo espa帽ol que se precie lleva dentro, que lo que quiere es ca帽a al enemigo at谩vico. Es tambi茅n el gran argumento electoral que, como siempre, utilizar谩 Zapatero en鈥 驴2011?: que ellos, a pesar de todas las apariencias, no son el PP. Y tienen raz贸n, pues sus medidas, quitado el barniz de izquierdismo de opereta D.O. Hipatia de Benidorm, est谩n muy a la derecha de lo que dice el PP que har铆a, y de lo que hizo cuando ocup贸 el poder.

Est谩 claro, en resumen, que la semana pasada provoc贸 un problema para una parte sustancial de la poblaci贸n espa帽ola: la ausencia de representatividad de sus postulados ideol贸gicos. Ausencia medi谩tica, como ya hemos indicado, aunque se vea paliada en la red (y su infinito abanico de integrismos de todo pelaje), o incluso gracias a la existencia de la Caverna, contumaz en su cr铆tica a Zapatero (pero, claro, la Caverna, a fin de cuentas, son 鈥渓os otros鈥). Pero, sobre todo, es un problema de representatividad pol铆tica. Por efecto del bipartidismo rampante (que esperemos que ante este espect谩culo se vea paliado en los pr贸ximos comicios locales, auton贸micos y nacionales) y por efecto del patetismo, cada vez m谩s patente, de la clase pol铆tica espa帽ola.

Los pol铆ticos de hoy llevan toda su vida en democracia, y esto significa, en muchos casos (como el de Zapatero y, en la pr谩ctica, tambi茅n el de Rajoy), que llevan toda su vida adulta dedic谩ndose a la pol铆tica, viviendo de ella, y sobre todo viviendo en ella. Quiere esto decir que son maestros en las pol铆ticas de la imagen, en la gesti贸n de la agenda pol铆tica y en el regate en corto. En cambio, sus ideales, si alguna vez los tuvieron, han quedado enterrados por d茅cadas de maniobras y navajeos para sobrevivir, y despu茅s prosperar, en el negro pozo de la estructura de los partidos pol铆ticos. Y que no se entienda por 鈥渋deales鈥 querer hacer un mundo mejor, ni zarandajas por el estilo. Por 鈥渋deales鈥 entiendo, sencillamente, tener un plan de gobierno, unas intenciones en el largo plazo.

Zapatero no lo tiene, pues no lo necesita. Lo que necesita es sobrevivir, y si es posible aumentar sus expectativas electorales, semana a semana, sac谩ndose efectistas medidas y declaraciones pensadas para ocupar la agenda, que podr谩n ser abandonadas, relativizadas o matizadas hasta el paroxismo la semana que viene. Exactamente igual que el PP, por otra parte. Se trata de ganar, porque ganar es mandar, colocarse y colocar a los suyos. Y, al fin y al cabo, a eso se dedican.

Zapatero ha conseguido que echemos en falta a todos los anteriores presidentes del Gobierno. A Su谩rez, a Gonz谩lez e incluso, en algunos aspectos (jam谩s pens茅 que dir铆a esto), a Aznar. Est谩 claro que a煤n le queda un buen trecho para alcanzar los l铆mites del Aznar enajenado de la segunda legislatura (y siguientes a帽os). Pero al menos Aznar, precisamente para evitarse problemas mayores, fue mucho m谩s respetuoso con los trabajadores, los funcionarios y los pensionistas de lo que lo est谩 siendo Zapatero. Gonz谩lez era un caradura y un arrogante, pero ten铆a la cabeza bien amueblada y se atrevi贸 a adoptar decisiones dif铆ciles (sin necesidad de que le pusieran una pistola en la cabeza desde Bruselas).

El m谩s similar a Zapatero probablemente sea Adolfo Su谩rez, tambi茅n un maestro en el manejo de los tiempos pol铆ticos, el regate en corto y la gesti贸n de la imagen. Al igual que Zapatero, Su谩rez comenz贸 con energ铆a y con una serie de decisiones acertadas y luego cay贸 en una confusa mezcla de inacci贸n y alejamiento de la realidad. Claro que Su谩rez, en sus a帽os buenos, legaliz贸 el PCE, consigui贸 que el tr谩nsito al sistema democr谩tico fuera pac铆fico, orquest贸 una Constituci贸n y un Estado auton贸mico, 鈥 Zapatero trajo a las tropas de Iraq y legaliz贸 el matrimonio homosexual.



Curso sobre teleseries en la UIMP

Como no se le escapa a nadie, las teleseries viven, desde principios del siglo, una 茅poca de efervescencia creativa. Se multiplican los argumentos, que a menudo se desarrollan pensando en p煤blicos cada vez m谩s segmentados; se han diversificado las v铆as de distribuci贸n y consumo; ha aumentado la capacidad del p煤blico para acceder a los contenidos y para adaptarlos a sus intereses; y, sin duda, se ha incrementado la calidad, t茅cnica y narrativa, de las series de televisi贸n.

Como, adem谩s, se da el caso de que soy un consumidor compulsivo de series de televisi贸n, hace un par de a帽os organic茅 una jornada en la Universidad de Valencia sobre teleseries americanas que funcion贸 realmente bien en cuanto a la asistencia de p煤blico, el inter茅s de la jornada y su repercusi贸n medi谩tica. As铆 que, junto con Manuel de la Fuente, que tambi茅n particip贸 en dicha jornada, nos planteamos organizar algo m谩s amplio y ambicioso, que diera m谩s cabida al an谩lisis y al debate.

El sitio ideal para organizar congresos de este calado es, sin duda, la Universidad Internacional Men茅ndez Pelayo. Es una instituci贸n a la que tengo un particular aprecio, porque, adem谩s, trabaj茅 all铆 unos meses, como becario de prensa, nada menos que en 1995, con 18 a帽os. Desde entonces conservo amigos en esa casa, y la verdad es que incluso sentimentalmente me hac铆a ilusi贸n organizar algo all铆. Por fortuna, la UIMP reaccion贸 muy bien a mi propuesta, y enseguida nos pusieron todas las facilidades para poder llevarlo adelante.

Aunque estas cosas cuestan, finalmente hemos logrado cerrar un programa que, espero, satisfaga todas las expectativas, y que les invito a consultar. Incluyo tambi茅n una serie de enlaces para solicitar la matr铆cula en el curso, becas, informaci贸n adicional, etc.:

- Programa del curso (PDF)

- Caracter铆sticas del curso

-Informaci贸n en el blog de la UIMP

- Matr铆cula

- Solicitud de becas

- P谩gina del curso en Facebook



Elecciones en el Reino Unido: 驴Triple empate?

Resulta dif铆cil animarse a escribir sobre la campa帽a electoral brit谩nica, porque a uno le atenaza lo que podr铆amos denominar el 鈥渆fecto S谩enz de Ugarte鈥, que podr铆amos resumir en: 驴Para qu茅 explicar lo que 脥帽igo S谩enz de Ugarte, a buen seguro, ya habr谩 explicado antes?

As铆 que el prop贸sito de este art铆culo es, en parte, recomendar el magn铆fico seguimiento que est谩 haciendo el mencionado periodista desde su blog y en P煤blico; muy interesante, entre otras cosas, porque unas elecciones que hace cosa de un a帽o parec铆an m谩s que cantadas, con 鈥淒ave鈥 Cameron, el candidato conservador, arrasando, a d铆a de hoy generan much铆sima m谩s incertidumbre (y, en consecuencia, son mucho m谩s divertidas). Fundamentalmente por tres motivos:

- Los conservadores se han desinflado en los 煤ltimos meses, y los laboristas, correlativamente, tampoco han acabado de hundirse. Brown, Brown el destructor (de las expectativas electorales de los laboristas), resiste en las encuestas. Y desde este blog, en donde siempre ha ca铆do mucho mejor Brown que la deleznable pol铆tica, de argumentos de mercadillo y apariencia glamourosa del Hola, propios de Tony Blair, nos alegramos por ello.
- Los liberales aparecen en lontananza. Esto suele pasar en las semanas anteriores a la 煤ltima fase de unas elecciones, donde parte de los votantes que amenazan con cometer una locura y votar 鈥渁l tercer partido鈥 acaban volviendo al redil. Pero esta vez los resultados de las encuestas, ante la novedad (no en vano los liberales son un partido que tan s贸lo existe desde el siglo XVII, si bien es cierto que gobern贸 Gran Breta帽a por 煤ltima vez, si no me equivoco, en 1922) y el hast铆o de los de siempre, parecen superar con creces el umbral de aceptabilidad a partir del cual el votante medio no piensa que est谩 tirando su voto a la basura. The Sun, nada menos, les da a los Tories un 33% de intenci贸n de voto, a los liberales un 30% y a los laboristas un 28%.
- El sistema electoral brit谩nico: Es un sistema muy similar al de las elecciones al Congreso de EE.UU. El pa铆s est谩 dividido en una serie de circunscripciones, seg煤n la poblaci贸n. Los votantes ejercen una elecci贸n uninominal -a un candidato que se presenta en su distrito- y de car谩cter mayoritario: el ganador en un distrito se lleva el esca帽o; los dem谩s, nada (este art铆culo explica muy bien sus deficiencias).

La diab贸lica distribuci贸n de las circunscripciones en el Reino Unido beneficia a los laboristas y perjudica a los liberales. No s茅 decirles si su problema es que lo tienen demasiado concentrado o lo contrario (aunque apuesto por esto 煤ltimo: que lo tengan distribuido en todas las circunscripciones y sean a menudo 鈥渆l segundo partido鈥, mientras que ganar, lo que se dice ganar, s贸lo ganen en Stratford-Upon-Avon), pero el resultado es que un empate al 30% entre los tres partidos podr铆a arrojar estos resultados: Laboristas 304, Tories 207, Liberales 100.

Es decir, que la campa帽a, para regocijo de muchos, se est谩 comenzando a parecer mucho a la peor pesadilla de los conservadores, que llevan dos a帽os (desde que Brown se convirti贸 en Primer Ministro) esperando pl谩cidamente una victoria que daban por segura, y ahora ven c贸mo el escenario de un Gobierno de coalici贸n entre laboristas y liberales se antoja cada vez m谩s probable.

Recuerdo oscuramente que los laboristas hicieron en su d铆a una redistribuci贸n de las circunscripciones electorales que les resultase beneficiosa. De ser esto cierto (驴alguien podr铆a ilustrarnos al respecto?), desde luego lo hicieron con tino. Y eso que cuando llegaron al poder en 1997 lo hicieron prometiendo una reforma del sistema electoral, que tanto les perjudic贸 en los a帽os del thatcherismo. Pero luego pas贸 lo de siempre: nadie reforma el sistema electoral con el que ha ganado unas elecciones, y al final el problema queda enquistado, puesto que es un problema democr谩tico, pero no 鈥搈谩s bien al contrario- de los grandes partidos.

Exactamente lo que ha pasado en Espa帽a, donde la moderada y sensata reforma propuesta por el Consejo de Estado (en la l铆nea de la que ya hab铆a propuesto Andr茅s Boix en su blog), que se limitaba a abrir el juego a 50 esca帽os m谩s en el Congreso de los Diputados (repartidos mediante la suma de los votos 鈥渟obrantes鈥 -que no hubiesen adquirido representaci贸n- de las 52 circunscripciones), ha sido rechazada por los dos grandes partidos. Con nocturnidad y alevos铆a, d谩ndole el m铆nimo bombo posible, pasando de puntillas sobre la cuesti贸n.

鈥淓s muy caro鈥, han dicho. Y claro, en tiempo de austeridad, nada mejor que ahorrarnos 50 sueldos de diputados, no vaya a ser que insuflen vida a los terceros partidos (los grandes perjudicados de nuestro sistema electoral) y obliguen a pactar con ellos las pol铆ticas de Gobierno.

Es mucho m谩s c贸modo tener al socio nacionalista, que s贸lo se preocupa por lo suyo, y que tambi茅n funciona muy bien como pim pam pum 鈥渟e rompe Espa帽a鈥 cuando se est谩 en la oposici贸n (se rompe, obviamente, porque el partido mayoritario que ha pactado con la canalla nacionalista est谩 vendiendo las esencias patrias al independentismo por un plato de lentejas).

Lo peor de todo es que IU tuvo, en 2004, una excelente oportunidad para virar su implacable decadencia electoral, por la v铆a de presionar al Gobierno del PSOE (que necesitaba sus votos) y obligarle a cambiar, o al menos a modificar, la Ley Electoral. En lugar de ello, IU prefiri贸 ejercer de socio constructivo (tonto 煤til), y aqu铆 tienen los resultados: dos diputados en 2008, y el PSOE haci茅ndose el loco con sus promesas anteriores.



Periodismo inc贸modo y transferencia de credibilidad

Esta tarde tendr茅 el gusto de participar en las VII Jornadas Blogs&Medios, que se celebran hoy y ma帽ana en Granada, en la sede de la Asociaci贸n de la Prensa. Estoy integrado en la mesa redonda “Surfin’ The Web (Tendencias”, junto con Wicho, de Microsiervos, y Laura Pintos, de 233grados.com. Con el fin de propiciar el debate las intervenciones han de ser muy breves (10 minutos), lo cual supone un obvio desaf铆o para un amante de la verborrea como yo.

Hablar茅 de una tendencia que no puede considerarse en absoluto nueva: la cada vez mayor dependencia que tienen los medios respecto de la financiaci贸n publicitaria (provenga de empresas o de instituciones) en el actual contexto de crisis, lo cual, a su vez, conlleva acentuar su falta de tolerancia con cualquier cosa que huela a pensamiento independiente por parte de sus colaboradores. Lo que ha llevado a situaciones de despido o reubicaci贸n en un escenario menos 鈥渕olesto鈥 de gente como Rafael Reig y Jos茅 Antonio P茅rez, en P煤blico; Enric Gonz谩lez, en El Pa铆s; o Javier P茅rez de Alb茅niz y Gumersindo Lafuente, en El Mundo.

Pondr茅 tambi茅n, como ejemplo de la actitud contraria, el caso de Eduardo Inda, director de Marca (que acabo de rese帽ar in extenso en LPD), con el objeto de poner de manifiesto (y ah铆 entrar铆a aut茅nticamente la parte 鈥渘uevas tendencias鈥) que al menos ahora este tipo de actitudes pueden tener un castigo, o un premio, m谩s expl铆cito, con la campa帽a que los propios lectores de Marca han orquestado contra Eduardo Inda, o con el predicamento que las personas despedidas o ninguneadas en sus medios tienen en Internet. No tanto porque les hayan echado sino porque dicho predicamento se lo han ganado, precisamente y entre otras virtudes, por su independencia, que no var铆a cuando colaboran en medios convencionales precisamente porque, si les echan, no se quedan sin nada. Su credibilidad ya no est谩 en el medio de comunicaci贸n en el que colaboran, sino en sus lectores.



The I.T. Crowd

La semana pasada se celebr贸 un curso en la sede de Ciudad Real de la Universidad de Castilla 鈥 La Mancha, organizado por el profesor Ignacio Ramos, con el maravilloso tema que sigue: 鈥National Identity in British TV Comedy鈥. Como Nacho es buen amigo nos propuso a varios de los representantes del 鈥渁la valenciana鈥 de LPD que particip谩semos en el curso. Pueden Ustedes imaginarse que, con ese tema, llovieron hondonadah de yoyah para entrar en el programa, primero, y para hacerse con alguna de las series m谩s preciadas, despu茅s.

En el reparto me toc贸 The I.T. Crowd, una serie reciente (2006), con pocos episodios emitidos hasta la fecha (18, divididos en tres temporadas), pero que se ha hecho ya con un nombre entre el p煤blico (sobre todo, entre el p煤blico freak 鈥 geek) no s贸lo por lo buena que es (la serie es obra de Graham Lineham, autor tambi茅n de sitcoms tan recomendables como Father Ted y Black Books), sino por el argumento: la secci贸n de mantenimiento inform谩tico de una gran empresa pasa a ser dirigida por una mujer que no tiene ni idea de ordenadores, pero que, a diferencia de los dos frikis que pasan a ser sus empleados, vive en el mundo real. Y a partir de ah铆 todo lo dem谩s. Hac铆a mucho tiempo que no me lo pasaba tan bien haciendo y, sobre todo, preparando una charla. All谩 van algunos ejemplos del porqu茅:

- The Elders of Internet

- New Telephone Number

- Friendface

- Anuncio antipirater铆a

 



Elecciones rector UV: porra electoral

Unas elecciones para elegir al rector de una Universidad (en este caso, la Universidad de Valencia) tienen varias particularidades; entre ellas, que no interesan pr谩cticamente nada a pr谩cticamente nadie ajeno a la instituci贸n, as铆 que disculpen por adelantado si es el caso.

Como contrapartida, es evidente que unas elecciones tan particulares s铆 que interesan, y mucho, a la comunidad a la que se dirigen. Adem谩s, el diab贸lico sistema electoral, basado en la ponderaci贸n del voto en cinco colegios electorales distintos (profesorado con vinculaci贸n permanente, 51%; profesorado sin vinculaci贸n permanente, 12,67%; Personal de administraci贸n y servicios, 10%; estudiantes, 25%; y becarios de investigaci贸n, 1,33%), hace mucho m谩s interesante el proceso.

Ayer se celebr贸 la primera vuelta, con un 铆ndice de participaci贸n inusitado: 17%, muy por encima de procesos anteriores, y muy condicionado por el delirante entusiasmo de los estudiantes, que constituyen el colegio electoral m谩s numeroso y cuyo 铆ndice de participaci贸n ascendi贸 a un 10% (tambi茅n mucho m谩s que en comicios anteriores). El profesorado con vinculaci贸n permanente vot贸 en un 87% (隆m谩s que en las elecciones del cambio en 1982!); el profesorado sin vinculaci贸n permanente un 53%, y el personal de administraci贸n y servicios un 72%.

Se presentaban cuatro candidatos: Esteban Morcillo, M陋 Antonia Garc铆a Benau, Vicent Soler y Antoni Furi贸. Los resultados de la primera vuelta han sido los siguientes:

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Con estos resultados, se enfrentar谩n en segunda vuelta los candidatos Esteban Morcillo y M陋 Antonia Garc铆a Benau. Las elecciones ser谩n el pr贸ximo martes 9 de marzo. Pues bien, en el supuesto de que a Usted le interesen estas elecciones, o sencillamente est茅 lo suficientemente enfermo (de ludopat铆a o frikismo electoral, o ambos) como para simular que le interesan, abrimos aqu铆 una solemne Porra Electoral que estar谩 activa desde ahora mismo hasta el cierre de los colegios electorales (18 horas del martes). Para participar no tienen m谩s que escribir un comentario aqu铆 indicando cu谩les cree Usted que ser谩n los resultados, o bien enviar un mensaje en Twitter incluyendo esto: #porraUV (el mol贸n Hashtag -sea lo que sea lo que signifique eso- de la porra).

Como es previsible que la participaci贸n no llegue a un n煤mero de dos cifras, las reglas son muy sencillas:

1) Se indica s贸lo el porcentaje global de votos, ya ponderados, de cada candidato.

2) Obviamos voto en blanco, voto nulo, etc., de manera que la suma de ambos porcentajes ser谩 siempre 100.

3) El colosal premio para el ganador de esta porra, en justa correspondencia con la tradici贸n y el decoro acad茅micos y con el patrocinio que LPD confiere a la iniciativa, ser谩 el ya m铆tico libro de Fernando Vizca铆no Casas “Y al tercer a帽o resucit贸”, que se entregar谩 al ganador en mano o por correo postal (alg煤n d铆a se agotar谩 la edici贸n, pero tenemos varios Vizca铆nos guardados en un caj贸n para esa contingencia).

Por si alguien quiere conocer m谩s datos del proceso interno de las Elecciones, el reparto del voto por colegios electorales fue el siguiente:

ponderado1.jpg

Y dicho esto, as铆 est谩n las apuestas en la magna Porra Elecciones al Rectorado de la Universidad de Valencia (Apuestas definitivas a 9/3/2010):

15. Elena Reyes: M陋 Antonia Garc铆a Benau 56% - Esteban Morcillo 44%
14. Kalifa: M陋 Antonia Garc铆a Benau 52% - Esteban Morcillo 48%
13. Leo S谩nchez: M陋 Antonia Garc铆a Benau 53% - Esteban Morcillo 47%
12. Cazagamusinos: M陋 Antonia Garc铆a Benau 51% - Esteban Morcillo 49%
11. Varomi: Esteban Morcillo 56% - M陋 Antonia Garc铆a Benau 44%
10. Rafa: Esteban Morcillo 51% - M陋 Antonia Garc铆a Benau 49%
9. Julio Souto: Esteban Morcillo 55% - M陋 Antonia Garc铆a Benau 45%
8. Sangonereta: Esteban Morcillo 55% - M陋 Antonia Garc铆a Benau 45%
7. Jonkar: Esteban Morcillo 55,33% - M陋 Antonia Garc铆a Benau 44,67%
6. Karraspito for President: Esteban Morcillo 56,83% - M陋 Antonia Garc铆a Benau 43,17%
5. Andr茅s Boix: Esteban Morcillo 64% - M陋 Antonia Garc铆a Benau 36%
4. Khispa: Esteban Morcillo 58,6% - M陋 Antonia Garc铆a Benau 41,4%
3. Alejandro Moledo: M陋 Antonia Garc铆a Benau 57% - Esteban Morcillo 43%
2. Guillermo L贸pez: Esteban Morcillo 58,5% - M陋 Antonia Garc铆a Benau 41,5%
1. Jorge Galindo:聽 Esteban Morcillo 51,5% - M陋 Antonia Garc铆a Benau 48,5%



Una red social para controlarlos a todos

Hace poco Google sac贸 su 煤ltimo invento en pos de continuar su proceso paulatino de dominaci贸n del mundo, que representa la entrada del buscador 鈥 servidor de email 鈥 anunciante 鈥 navegador 鈥 cart贸grafo 鈥 proveedor de telefon铆a m贸vil, y un cada vez m谩s largo etc茅tera, en el sector que hasta ahora tiene menos controlado: las redes sociales. Hace un a帽o ya comentamos algunas cuestiones (y lo hac铆amos, adem谩s, en modo videoblog 0.0 - Realismo Socialista) sobre la naturaleza de estas redes. Lo que sigue es una somera explicaci贸n de los que son, a mi juicio, los factores para configurar una red social de 茅xito.

La cuenta 煤nica: el mencionado invento de Google se llama Buzz. Comenz贸 su andadura con una espectacular metedura de pata (se cre贸 una red social en torno a cada usuario de Gmail bas谩ndose en sus 40 contactos m谩s asiduos -con lo que se desvelaba el entorno m谩s inmediato, en t茅rminos de uso del email, de cada usuario, pero sin pedir previamente su consentimiento), en la l铆nea de incipiente Microsoftizaci贸n de Google en los 煤ltimos tiempos. Pero, con independencia de este traspi茅s, hay que decir que la fisonom铆a de Buzz, a mi juicio (y como es habitual en Google), se ajusta bastante bien a lo que es posible conseguir, a estas alturas del partido, en este campo: una red social conformada a partir del material disponible (la lista de contactos del correo electr贸nico) y cuya funci贸n es integrar dentro de s铆 los contenidos generados externamente en otros sistemas de publicaci贸n (sean redes sociales, como twitter, u otro tipo de herramientas, tipo flickr o youtube).

El objetivo, m谩s o menos expl铆cito, es buscar con Buzz la consecuci贸n del sue帽o perverso tanto de usuarios como de gestores de las redes sociales: una 煤nica cuenta adaptable e integrable en las distintas redes sociales, de naturaleza y objetivos tambi茅n distintos, a las que van asoci谩ndose los usuarios; no pedirle al usuario que cree su en茅sima cuenta, su en茅simo perfil, el en茅simo espacio que ha de gestionar, en otro compartimento estanco, sino justo lo contrario. El tiempo de la gente es limitado, la oferta inacabable, y su capacidad de atenci贸n escasa. As铆 que es mejor que lo que se le ofrezca les facilite las cosas, y no lo contrario.

La importancia de llegar los primeros: es probablemente lo 煤nico que puede hacer Google en un contexto de enorme crecimiento de estas redes, pero que es tambi茅n un proceso de concentraci贸n en torno a las redes que han obtenido ya una posici贸n de centralidad. Como destacaba Juan Varela, el tiempo que dedica el p煤blico a las redes sociales crece de forma espeluznante. El n煤mero de personas inscritas crece al mismo nivel (un caso particularmente espectacular lo constituye Twitter, seg煤n explica Nacho en Microsiervos: 5.000 tweets al d铆a en 2007, 300.000 en 2008, 2,5 millones en 2009 y camino de los 50 millones diarios en 2010; no hay m谩s preguntas, Se帽or铆a), pero el contexto de crecimiento muestra tambi茅n lo dif铆cil que es hacerse un hueco en el mercado. Las redes que son conocidas, que se han constituido en referente social, son exactamente las mismas que el a帽o pasado, y que el anterior.

Salvando las distancias propias de un sector que cambia a un ritmo tan vertiginoso como Internet, lo cierto es que llegar antes, alcanzar al principio una posici贸n de centralidad, garantiza tener parte del combate ganado. Facebook, MySpace, Men茅ame, Twitter, Youtube, Flickr, Blogger (por citar distintas herramientas surgidas al albur de la web 2.0 y que, en mayor o menor grado, podr铆amos integrar dentro de la denominaci贸n gen茅rica 鈥渞edes sociales鈥), copan su sector de negocio como lo hicieron desde el principio. Y probablemente esto sea debido a que lo han hecho bien, pero tambi茅n a que, disculpen la redundancia, lo hicieron desde el principio.

La centralidad bien entendida. 驴Seguro que esto es as铆 siempre? 驴El que llega primero y lo hace m谩s o menos bien se queda con la parte del le贸n? En general yo dir铆a que s铆, aunque hay dos factores que pueden potenciar poderosamente este efecto. El primero, evidente, es que la herramienta en cuesti贸n logre hacerse con los l铆deres de opini贸n y con el sector poblacional m谩s interesante. Y esto quiere decir hacerse con los gur煤s, con los j贸venes y con el p煤blico m谩s y mejor alfabetizado en los usos y posibilidades de Internet. Y todo ello, por supuesto, ubic谩ndonos en todo momento en la poblaci贸n del primer mundo, preferentemente occidental, si es posible Estados Unidos.

Precisamente Google tuvo que sufrir en sus propias carnes el efecto pernicioso (tan repugnante como ilustrativo) de que Occidente le d茅 la espalda a una determinada aplicaci贸n: hablo del caso de Orkut, una red social que en su d铆a tambi茅n parec铆a que iba a propiciar una revoluci贸n y que comenz贸 a desarrollarse mucho antes que Facebook y que MySpace; all谩 por 2004, si no recuerdo mal.

En esencia, Orkut ofrec铆a, aunque en precario (dado que hablamos de hace seis a帽os, todo un mundo en Internet), lo mismo que ofrecen las redes sociales actuales. La novedad de la herramienta y las prestaciones que aportaba justificaron que fuese comprada por Google, dispuesto a colonizar tambi茅n ese prometedor sector de la Red. Pero en esto que 隆oh fatalidad! Orkut hab铆a conseguido ya por entonces una importante presencia entre el p煤blico brasile帽o, que a su vez funcion贸 (como ocurre siempre) como un efecto bola de nieve: cuanta m谩s gente entraba, m谩s gente quer铆a entrar. Y como los que entraban eran brasile帽os y hablaban, l贸gicamente, en portugu茅s, el p煤blico cool, el p煤blico que mola, es decir: los yanquis, huyeron despavoridos de Orkut, dado que estaba claro que ya no era 鈥渟u鈥 red.

Promoci贸n medi谩tica: Orkut sigue existiendo, pero su incidencia en el mencionado mundo que mola es, como mucho, testimonial. Orkut no es s贸lo que no mole, sino que representa algo mucho peor: 隆molaba y ha dejado de molar! 隆Orkut es como ver Los Inmortales, o E.T., o cualquier pel铆cula de los ochenta!

Y, como no mola, Orkut ha sido expulsado del para铆so medi谩tico y las urgencias de los medios de comunicaci贸n por 鈥渆star a la 煤ltima鈥. Lo cual significa, en sentido contrario, que si los medios creen que algo mola y es cool se hartar谩n de promocionarlo, de dar el co帽azo y de hacer referencia al m谩s 铆nfimo acontecimiento que haya tenido lugar en los sitios que molan. Por eso, cuando lleg贸 Facebook, pr谩cticamente antes de que el primer espa帽ol se abriese su perfil ya estaban los periodistas copiando y pegando teletipos en los que se explicaba la inevitabilidad de pasar por el aro para tener algo que decir y hacer en el campo pol铆tico, econ贸mico, cultural o social.

En lo que podr铆amos denominar 鈥渆l efecto Second Life鈥, si los medios tienden a encapricharse de algo y nos bombardean con ello durante meses o a帽os pueden incluso hacer creer que su importancia es real (como ocurri贸 con Second Life durante a帽os, o como ocurre con cualquier campa帽a medi谩tica, si se hace bien y se es perseverante, en plan Pedro J. con los agujeros negros del 11M); y ni que decir tiene que, si la realidad responde m铆nimamente a sus expectativas, el efecto bola de nieve se propaga a煤n m谩s r谩pidamente, como ocurri贸 con Facebook y la obsesi贸n period铆stica por convertir en noticias cosas como 鈥渘osequi茅n se abre perfil en Facebook鈥 o 鈥渆l grupo de Facebook contra la maldad inherente a la derecha ya cuenta con 500 afiliados鈥.

T铆as en bolas: esto 煤ltimo es bastante obvio: una red social de 茅xito, adem谩s de todo lo anterior, deber铆a tratar de ofrecer a sus usuarios algunas herramientas o aplicaciones que supongan un aliciente para inscribirse a la red. Es decir, continuos jueguecitos, diversiones y, sobre todo, la posibilidad de cotillear impunemente (y si, de paso, pueden verse algunas t铆as en bolas, o que medio prometan que alguna vez, quiz谩s, se pondr谩n en bolas, mucho mejor). Que para algo las redes sociales, a poco que te descuides, propician que cualquiera entre en tu perfil y se ponga a mirar las fotos que descuidadamente pusiste ah铆 para compartir con tus conocidos (que ya es man铆a de compartirlo todo); y todo ello, por supuesto, sin que haya contramedidas para el cotilleo, es decir, sin que exista la posibilidad de saber quien cotillea qu茅.